Participating for once in this idea, more like a test. Don’t expect me to do it again. With thanks to Tarek Ziadé for the idea and to @Pybonacci for disseminating it.

1. What’s the coolest Python application, framework or library you have discovered in 2012?

PyMongo: the very smooth Python API on top of MongoDB, and the best way by far I found to teach a very short introductory explanation of map-reduce to my class!

2. What new programming technique did you learn in 2012?

Map-reduce initial flirting; but note: “learn” is a huge overstatement.

3. What’s the name of the open source project you contributed the most in 2012? What did you do?

Second answer first: start it. So it does not exist yet, but I hope to see it grow in 2013. First answer second: PyDaMelo. However, this means “contributed the most” is evaluated in terms of internal importance. In terms of mental effort it would be going on with yacaree, and in terms of relevance it would be the yacaree port into KNIME (but this last is not Python).

4. What was the Python blog or website you read the most in 2012?

Easy… python.org

5. What are the three top things you want to learn in 2012?

Answer restricted to Pythonic worlds. A glimpse of Pygame (already underway), further PyMongo, many pending further explorations of the wonderful mere standard library.

6. What are the top software, app, or lib you wish someone would write in 2013?

I would like to be able to use convex optimization easily. By “easily” I mean that the user manual may assume that every now and then I import numpy and import scipy, yet I know essentially nothing about convex optimization. In particular, no idea of what all these BLAS and LAPACK dependencies are about, so whenever the OS complains, as often happens with scipy, that something went wrong at configuration, I just move off to another task. There is CVXOPT but it seems to have its own “numpy-array-like” variation? Anyone out there knows for sure whether it is numpy-compatible?

Want to do your own list ? here’s how:

  • copy-paste the questions and answer them in your blog,
  • tweet the blog post link with the #2012pythonmeme hashtag!
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Vuelo Inaugural

July 19, 2012

Lo dijo el comandante, por megafonía, y Juan y yo nos quedamos callados un momento; de hecho, entonces yo aún no sabía que mi compañero de viaje se llamaba Juan, aunque sí había detectado, y sospecho que él también, que nos íbamos a pasar un viaje entretenido charlando y con buena conexión.

Lo dijo el comandante, y Juan y yo nos preguntamos, “¿Ha dicho ‘vuelo inaugural’? ¿Verdad que sí? Bueno, ahora lo repetirá en inglés.” Como, en efecto, así ocurrió. The captain said something like: “Welcome to Iberia inaugural flight to Accra.” El mandamás de un avión de pasajeros, en español, no es el capitán sino el comandante, but, in English, is the captain. Don’t ask me why, no me preguntes por qué.

Se lo preguntamos a la sobrecargo, cuando pasó con el carrito de venta a bordo, libre de impuestos. No porque nos quedara ninguna duda, que no nos quedaba, sino por aprovechar la excusa para involucrar a una tercera persona en la conversación. “Ah, ¿no lo sabían?” Pues no, cuando buscábamos vuelos, cada cual a su modo, para el día 17 de julio de 2012 una de las ofertas era un vuelo directo desde Madrid con Iberia, y nos pareció bien; no sabíamos que era el inaugural.

Eso explica algunas cosas: porque, cada cual por su lado, tanto Juan como yo tuvimos la sensación de que el personal de tierra de Iberia tampoco lo sabía. Claro, a la entrada de la cola, ha sido la amable señorita la que te ha preguntado “¿A dónde vuela?”, y, al oír “A Accra”, bueno, no hubiera quedado muy bien si te sigue preguntando “Y eso, ¿por dónde cae que no me suena?”, así que salió del paso como pudo, y amablemente me envió a las máquinas de auto-check-in, que amablemente me enviaron a la misma cola de los mostradores con una vil excusa sobre “comprobación de documentos”, pero yo, astutamente, me fuí a otra cola que encontré por el camino, a que me comprobaran los documentos, el pasaporte, el certificado de haberme vacunado de la fiebre amarilla, y, la verdad, me salió bien.

Dudé de una respuesta, cuando me preguntaron si ventana o pasillo (“pasillo, por favor, ¿qué avión es?”), porque me gusta hacerme a la idea de dónde voy a ir sentado, ahora que más o menos conozco la estructura interior de bastantes modelos de avión; dudé mucho de la respuesta (“un A319”, “¿un A319 para llegar tan lejos?”, “aquí dice que es un A319”) porque 3800km me parecieron muchos para un A319. Parece ser que era un A319B, y se ve que es que hay modelos de A319 que cubren 3800km, y otros que alcanzan 5100km, o algo así. Siempre se aprende algo. Yo no había visto nunca que sus primos los A320 y similares llegaran tan lejos. “Irá cómodo, sólo vuelan 75 pasajeros.” (Bueno, setentiayalgo, vaya, no recuerdo exactamente.)

Además, al bajar del avión, la sensación era que el 90% de los trabajadores del aeropuerto Kokota de Accra estaban allí acumulados, “¿por qué hay aquí tanta gente con chalecos fosforito?” Bueno, claro, se habían debido ir diciendo unos a otros, “Vamos a ver el avión de Iberia que aterriza ahora”, al fin y al cabo, ¡era el vuelo inaugural!

A mediados de julio, Accra es mucho más benigna que en febrero. De día seguramente no subimos de 30 Celsius, por las noches refresca a unos 23, si hay un poco de corriente basta abrir la ventana, a condición de que tenga mosquitera en buen estado, no vayamos a liarla parda con los mosquitos. Por supuesto, mi alojamiento dispone de aire acondicionado, pero procuro evitarlo, una corriente tan fresca permanente en la piel no me resulta agradable. De día viene muy bien, corres cortinas para que no entre solanera y lo dejas (o te lo dejan) puesto mientras no estás, a la vuelta la habitación está estupenda y lo apagas, y tan contentos.

Claro, es que el riesgo resulta ser que cualquier día de estos puede empezar la temporada de lluvias. Ya informaré si me pilla, y contaré qué me ocurra en tal eventualidad.

La otra vez, el año pasado, en febrero, una o dos veces que me empeñé en caminar, que es como me gusta a mí conocer las ciudades, bueno, no es que lo pasara mal, pero poco faltó. ¡Qué calor, qué sudada! En cambio, a estas fechas, me puedo dar un paseo de media hora a mediodía hasta Osu, Cantonments/Oxford, y, hombre, alguna gota ya sudo, pero poca cosa. En realidad la mala noticia es otra: la heladería de Oxford St. en la que el año pasado servían (¡alucinas!, ¡te lo juro!, ¡en Accra, Ghana!) café Illy… ha cerrado. Bueno, hay otras heladerías, con máquina de café, pero hoy he tomado un espresso y… ni punto de comparación.

Y, bueno, en cuanto baja el sol, aquí tecleando al aire libre bajo mi ventana, con un poco de brisa, y con una cervecita ghaniana CLUB a una temperatura ideal en la mano, a esta hora se está genial. Conviene saber, simplemente, y tomar precauciones al respecto, que a esta hora no sólo los humanos pensamos que se está genial, sino también los mosquitos.

¡Seguiremos informando!

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One month to go

December 4, 2008

(O un poquito menos, a bit less.)

A uno de enero, jan 1st, I switch universities, paso a trabajar para la Universidad de Cantabria en Santander; al menos durante un año, at least for 2009. Maybe beyond, quizá más. Stay tuned.

Estoy ilusionado con el cambio. Creo que, en este momento de los estudios de Informática en Santander, y en este momento de mi vida profesional, la decisión es buena cosa para ambos. Y creo que también lo es para mi vida personal. Hace ya tiempo, incluso antes de tomar la decisión, que, a veces, recorriendo Barcelona, la sensación que yo sentía por dentro era, en realidad, “Sí, estuvo muy bien toda aquella época en que viví en Barcelona.”

Sin embargo, he de reconocer que ando un poquitín inquieto con la decisión. No me hace perder el sueño, salvo quizá un par de horas dando vueltas en la cama de madrugada una o dos veces al mes (“ay ay ay, dónde me voy a estar metiendo”…) pero supongo que es normal sentir leves inquietudes.

Aunque ando muy desconectado de las gentes de Bookcrossing (que en Barcelona ya están acostumbrad@s a mis desapariciones), cuento con esas gentes fantásticas para empezar a construir red social en Santander (acabo de ponerles un aviso en un foro). Intentaré ir a alguna reunión en Barcelona como semidespedida provisional, también. Ya he visto que tengo allí dónde continuar el mínimo estudio del Esperanto que comencé hace un tiempo (y abandoné), dónde aprender a bailar el tango, y seguro que encuentro gentes con quien compartir mi actitud personal ante la música. Y ya tengo contactos de móvil y email para la práctica de mi deporte favorito. Por otra parte, ya me conviene una temporada de tranquilidad y soledad, aunque echaré de menos a muchas personas (en primer lugar mis hijos), pero deseo recuperar una creatividad literaria y musical que lleva unos meses en la reserva, posiblemente debido a tenerla más requerida que de costumbre, en los últimos tiempos, en la tarea de investigación, a veces agotadora.

Y, laboralmente, veremos. Mi traslado también está teñido de un cierto nivel de fracaso personal, porque la iniciativa que consideré posible y útil hace unos años he de aceptar que no podrá salir adelante. De las alternativas que veo, la que mejor pinta tiene es Cantabria, sin lugar a dudas. Así que, mientras queden energías, intentaremos utilizarlas de la manera que más eficaces sean. Me rondan varias ideas salvajes y quién sabe si alguna de esas locuras no tendrá, a medio plazo, consecuencias bonitas. Y, si no, pues qué le vamos a hacer, ¡la vida sigue!