The money…

February 21, 2009

…pelut…

…que al infern no t’han volgut!

Por si no lo entiendes:

Dimoni makes the world go around, that clinking clanking sound…

Este fin de semana, en casa de Toni y Rosa, tras una visita virtual al mundo de BookCrossing, y entre una partida de Scrabble (para mí por primera vez desde hace muuucho, y por primera vez en catalán) y una divertida consulta al I-Ching (cuando por fin entendí que está basado en la estructura feudal de ‘landed aristocracy’ no sólo típicamente china, y mi conclusión principal fue que he de sacar tiempo para retomar el viejo proyecto del poeta aleatorio), Toni sacó una cajita con fragmentos magnéticos, tipo los que ponemos en la nevera, con una palabra en cada uno.

That is: small magnetic fragments, each having a word printed on it. Four people started to play with them.

Cada una de las cuatro personas presentes en ese momento (Rosa, Toni, Elena y yo) se pilló un puñadito y empezó a jugar con ellas. Valía pedir prestada la palabra que tenía el vecino, si no la estaba usando.

This is the transcription of the results. Si nos conoces, igual puedes apostar a la correspondencia con personas. The first transcription (1) is intended to be completed by the reader adding as many additional words as convenient; the others are as such. The third and fourth transcriptions (3), (4) are intended as consisting of fully independent lines.

(1)

I always scream my joy sense grace
approach song rhythm
know can be young
am hard rigid metal
capture dazzle chisel
deep black raw instrument

(2)

blue waste
demand every death
purple junk
red in white silhouette from dust on canvas
was empty
fiery
but mad and wild and free

(3)

the best masterpiece impression surreal picture
our original passion
use know suffer if investigate through you
fashion mean do more mess

(4)

I write as an electric angel breaks a glass
ask how life balances a concrete feeling
latex film is glorious sex

Palíndromes

September 24, 2007

Intento retornar a la actividad en esta bitácora, tras el imperioso letargo estival durante el cual, como bien saben quienes me conocen, me he dedicado con fruición al dolce far niente, por semanas y semanas y semanas. Eso.

Y se me acumula la tarea, porque tengo mucho que ir explicando aquí, y resulta difícil decidir por dónde empezar. Adelante. Estos días, en el metro de Barcelona, entre algunos otros (pizca tristes), hmm, digamos, “entretenimientos”, las pantallas informativas y manipulativas ofrecen ocasionalmente un palíndrome que yo no conocía:

“¡Átale, demoniaco Caín, o me delata!”

(Curiosidad: puede llevar acento, la RAE admite ambas variantes.)

Si lo entiendo bien, las reglas del juego son, en español, la “n” y la “ñ” son distintas pero las demás marcas diacríticas son irrelevantes; no se distingue mayúsculas de minúsculas, se ignoran los espacios y los signos de puntuación, y lo que quede ha de ser idéntico al derecho que al revés. El primer caso que conocí, aún niño, un clásico sobre el cual diría que debemos coincidir casi todos, me fue aportado por mi padre,

“Dábale arroz a la zorra el abad.”

del cual, muchos muchos años más tarde, Jacobo me ofreció una versión más sofisticada,

“Adán dábale arroz a la mala zorra; el abad, nada.”

(Pero luego aprendí que este tipo de frases, en general,  cuanto más breves son, más mérito tienen.) En un libro o revista educativa encontré, hacia los años setenta, una monada,

“La ruta nos aportó otro paso natural.”

Y hasta ahí había llegado cuando, probablemente a través de Felipe, supe de Darío Lancini, de quien se cuenta que un día, ya mayor, le explicaron este juego, que resultó no conocer, y se mostró de inmediato asombrosamente dotado para crear estas frases: improvisó un par de ellas sobre la marcha, para asegurarse de que había entendido bien el concepto, y para pasmo de la concurrencia siguió fabricando de inmediato algunos más. Al menos, diría yo que así me fue narrado. Como es lógico, con los años Darío Lancini publicó un libro, que, como es lógico, se intitula

“Oír a Darío”

y que Felipe me prestó durante un tiempo. Me apunté en algún sitio un palíndrome de una página, en forma de poema, creo, que me encantó, copiado de ahí y que no sé dónde lo tengo; el último de los que ese libro trae es una obra de teatro, que mide docenas de páginas, que tanto da leerla empezando por el principio o por el final, y uno de cuyos personajes principales es “la enana cananea” (la siguiente palabra siempre empieza por “l”, naturalmente). De ese libro recuerdo bien dos, uno muy breve, la siguiente joya,

“¡No te comas la salsa, mocetón!”

y otra deliciosa contribución, que a mí me chifla,

“Ésto al sabio diré -habla la Nike-:
Para Pekín al alba
herido ibas, Lao-Tsé.”

Y como no sería yo si no me esforzara, a estas fechas, en echar mi cuarto a espadas, fusilando las ideas de Lancini (perdón, quiero decir, inspirándome en ellas) y aplicando alguna observación de hace algunos años, y dedicando mucho tiempo de transporte público, he aquí mi propia, humilde aportación al mundo palindrómico:

“Sabia dama, luz azul aseará
esa playa del farragoso Garraf, Leda,
y, al pasear, a esa luz azul
amada ibas.”

[El Garraf es la comarca que incluye Garraf, Sitges, y Vilanova y la Geltrú, en cuyo campus de mi universidad se desarrolla, desde hace algún tiempo, la mayor parte de mi actividad docente.]

[Sobre Lancini no he puesto enlace porque un par de golpes de Google llevan a muchas más páginas de las que me da tiempo a revisar hoy. Pondré algo en los comentarios, quizá.]

William McGonagall

November 16, 2006

Todo un descubrimiento, ingente ignorante de mí, que ingenuo ignoraba del ignoto ing… ooops, iba a decir inglés, por aquello de que había pillado el ritmo de ing/ign. Dejémoslo en anglófono; entiendo que carece de relación con Doña Minerva. Según McGonagall Online,

William Topaz McGonagall, poet and tragedian of Dundee, has been widely hailed as the writer of the worst poetry in the English language.

Un ejemplo particularmente famoso es “El desastre del puente de Tay“; pero, por si tienes prisa, te anoto aquí un par de detallitos de los que aparecen aleatoriamente en el encabezado de la página principal:

Black Beard derived his name from his long black beard,
Which terrified America more than any comet that had ever appeared;

Captain Teach alias “Black Beard”

And when life’s prospects may at times appear dreary to ye,
Remember Alois Senefelder, the discoverer of Lithography

The Sprig of Moss

Todo esto viene a cuento del comentario a la entrada Generalitat 2006, que Replicante K dejó ahí a falta de lugar mejor donde dejarlo, y de mis reacciones al respecto; pero esa es otra historia, así que la relegaremos a los comentarios de ESTA entrada. Si tienes un rato, no te la pierdas…