Vuelo Inaugural

July 19, 2012

Lo dijo el comandante, por megafonía, y Juan y yo nos quedamos callados un momento; de hecho, entonces yo aún no sabía que mi compañero de viaje se llamaba Juan, aunque sí había detectado, y sospecho que él también, que nos íbamos a pasar un viaje entretenido charlando y con buena conexión.

Lo dijo el comandante, y Juan y yo nos preguntamos, “¿Ha dicho ‘vuelo inaugural’? ¿Verdad que sí? Bueno, ahora lo repetirá en inglés.” Como, en efecto, así ocurrió. The captain said something like: “Welcome to Iberia inaugural flight to Accra.” El mandamás de un avión de pasajeros, en español, no es el capitán sino el comandante, but, in English, is the captain. Don’t ask me why, no me preguntes por qué.

Se lo preguntamos a la sobrecargo, cuando pasó con el carrito de venta a bordo, libre de impuestos. No porque nos quedara ninguna duda, que no nos quedaba, sino por aprovechar la excusa para involucrar a una tercera persona en la conversación. “Ah, ¿no lo sabían?” Pues no, cuando buscábamos vuelos, cada cual a su modo, para el día 17 de julio de 2012 una de las ofertas era un vuelo directo desde Madrid con Iberia, y nos pareció bien; no sabíamos que era el inaugural.

Eso explica algunas cosas: porque, cada cual por su lado, tanto Juan como yo tuvimos la sensación de que el personal de tierra de Iberia tampoco lo sabía. Claro, a la entrada de la cola, ha sido la amable señorita la que te ha preguntado “¿A dónde vuela?”, y, al oír “A Accra”, bueno, no hubiera quedado muy bien si te sigue preguntando “Y eso, ¿por dónde cae que no me suena?”, así que salió del paso como pudo, y amablemente me envió a las máquinas de auto-check-in, que amablemente me enviaron a la misma cola de los mostradores con una vil excusa sobre “comprobación de documentos”, pero yo, astutamente, me fuí a otra cola que encontré por el camino, a que me comprobaran los documentos, el pasaporte, el certificado de haberme vacunado de la fiebre amarilla, y, la verdad, me salió bien.

Dudé de una respuesta, cuando me preguntaron si ventana o pasillo (“pasillo, por favor, ¿qué avión es?”), porque me gusta hacerme a la idea de dónde voy a ir sentado, ahora que más o menos conozco la estructura interior de bastantes modelos de avión; dudé mucho de la respuesta (“un A319”, “¿un A319 para llegar tan lejos?”, “aquí dice que es un A319”) porque 3800km me parecieron muchos para un A319. Parece ser que era un A319B, y se ve que es que hay modelos de A319 que cubren 3800km, y otros que alcanzan 5100km, o algo así. Siempre se aprende algo. Yo no había visto nunca que sus primos los A320 y similares llegaran tan lejos. “Irá cómodo, sólo vuelan 75 pasajeros.” (Bueno, setentiayalgo, vaya, no recuerdo exactamente.)

Además, al bajar del avión, la sensación era que el 90% de los trabajadores del aeropuerto Kokota de Accra estaban allí acumulados, “¿por qué hay aquí tanta gente con chalecos fosforito?” Bueno, claro, se habían debido ir diciendo unos a otros, “Vamos a ver el avión de Iberia que aterriza ahora”, al fin y al cabo, ¡era el vuelo inaugural!

A mediados de julio, Accra es mucho más benigna que en febrero. De día seguramente no subimos de 30 Celsius, por las noches refresca a unos 23, si hay un poco de corriente basta abrir la ventana, a condición de que tenga mosquitera en buen estado, no vayamos a liarla parda con los mosquitos. Por supuesto, mi alojamiento dispone de aire acondicionado, pero procuro evitarlo, una corriente tan fresca permanente en la piel no me resulta agradable. De día viene muy bien, corres cortinas para que no entre solanera y lo dejas (o te lo dejan) puesto mientras no estás, a la vuelta la habitación está estupenda y lo apagas, y tan contentos.

Claro, es que el riesgo resulta ser que cualquier día de estos puede empezar la temporada de lluvias. Ya informaré si me pilla, y contaré qué me ocurra en tal eventualidad.

La otra vez, el año pasado, en febrero, una o dos veces que me empeñé en caminar, que es como me gusta a mí conocer las ciudades, bueno, no es que lo pasara mal, pero poco faltó. ¡Qué calor, qué sudada! En cambio, a estas fechas, me puedo dar un paseo de media hora a mediodía hasta Osu, Cantonments/Oxford, y, hombre, alguna gota ya sudo, pero poca cosa. En realidad la mala noticia es otra: la heladería de Oxford St. en la que el año pasado servían (¡alucinas!, ¡te lo juro!, ¡en Accra, Ghana!) café Illy… ha cerrado. Bueno, hay otras heladerías, con máquina de café, pero hoy he tomado un espresso y… ni punto de comparación.

Y, bueno, en cuanto baja el sol, aquí tecleando al aire libre bajo mi ventana, con un poco de brisa, y con una cervecita ghaniana CLUB a una temperatura ideal en la mano, a esta hora se está genial. Conviene saber, simplemente, y tomar precauciones al respecto, que a esta hora no sólo los humanos pensamos que se está genial, sino también los mosquitos.

¡Seguiremos informando!

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2 Responses to “Vuelo Inaugural”

  1. balqui Says:

    Update: esta mañana tenía toda la pinta de que, en efecto, había llegado la temporada de lluvias. Sin embargo, el día ha estado sereno.

  2. balqui Says:

    Corrección: La heladería donde tenían café Illy aún existe, lo que ya no existe es el café Illy dentro: https://balqui.wordpress.com/2012/07/21/arlecchino-aun-existe-pero-me-va-a-dar-igual/


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