Helsinki

November 25, 2006

Es mi primera visita a esta norteña ciudad; creo, de hecho, que nunca antes había estado tan al norte. El fresquete es perfectamente sostenible, en mi Valladolid natal hacía mucho más frío por esta época del año. Me dijo Bruno, que ahora vive aquí, que esto no va bien así: por estas fechas que el dia dura muy poquito y la luz solar es escasa, si la ciudad está nevada el reflejo de la luz en la nieve hace que todo brille un poco más. Pero como estamos sobre cero (hace una hora o dos un termómetro ciudadano indicaba 7 grados Celsius), no hay nieve sino lluvia y los indígenas empiezan a entrar en modo depre: puedo dar fe, anteanoche me estaba tomando un té en un local agradable y el careto con que un par de tipos en la barra miraban su jarra de cerveza fijamente durante minutos y minutos y minutos sonaba un poquito a que no se encontrasen precisamente bien por dentro. Por cierto, que casi ligo, allí mismito: andaba yo tecleando en el portátil un nuevo intento de contribución al certamen McGonagall y una mano femenina se posa sobre mi hombro: “blglbglbglbgl?” Evidentemente, no entiendo el finlandés. “Where are you from?” Ya vamos mejor. Breve interrogatorio del que entiendo la mitad, contesto a la cuarta parte, quizá mentirijillas en la octava parte, y me entienden la respuesta la dieciseisava parte. Curiosa serie geométrica cuya consecuencia es que, sin que me haya dado cuenta, la buena mujerona (juraría que por sus venas corria algo más que sangre, probablemente etanol) me ha tomado la mano. “I like people who is able to look around!”, va y me dice, o algo que me sonó por el estilo. Me da un beso en la mano, y me las apaño para, simultáneamente, responderle con los dos mensajes adecuados, besándole la mano en gesto de aprecio humano y, a la vez, gesto de despedida, de séfeliz, de aiamsorry pero escasea el interés por profundizar en la relación. Y ahí quedó todo. Qué cosas pasan por esos mundos…

En cualquier caso, buen tiempo en Helsinki a finales de noviembre es mala señal: nos estamos cargando el planeta. No te pierdas la película que protagoniza el ex-next-president de los USA Al Gore (“An uncomfortable truth”). Aún no me he recuperado del shock que supone la perspectiva que proporciona. Y el desajuste ideológico de tener que aceptar, como argumentablemente ventajosas, las centrales nucleares frente a las térmicas tradicionales. AGGGG!

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One Response to “Helsinki”

  1. k Says:

    Ummm no sabia que esto de los blggg blggg sirviera para ligar! lo tendré en cuenta, es un campo inexplorado de nuevas posibilidades… aunque creo que tendré que hacerme lesbiana, pq de todos es sabido que la blogsfera es XX (mujer)!

    Y otra cosa, yo tb he visto la peli del “ex futuro presidente de los USA” y me creo entre una cierta sensación de propaganda electoral democrta y una frustración pensante que ese señor tan guapo, simpatico y conciencia podía haber manadado en la Tierra; y un sentimiento de… ayyyy que poquito puedo hacer … amén de decidir que esa noche me emborracharia

    Cuidate mucho, K


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