Visitante conocido o ignorado de este pequeño rincón virtual: deseo que sepas que planeo usar este propio medio para mantener al día de lo que me vaya pasando, a lo largo de 2009, a quien tenga la curiosidad de acercarse por aquí; es decir, mis buenos propósitos para este año incluyen más tráfico bloguero. A ver lo que me duran.
Nunca olvides que lo que se escurre día a día no es el tiempo, como a veces nos dicen, sino tu vida: vívela a fondo, y fíjate en todo cuanto tenga de maravilloso; tienes mis mejores deseos.
Y, dicho sea entre paréntesis, millones de gracias a Daniel Barenboim por sus breves pero contundentes palabras de esta mañana en Viena, 1/1/2009, ante las televisiones de todo occidente y parte del extranjero: inmejorable oportunidad de transmitir al mundo un mensaje, como director del concierto de Año Nuevo, e inmejorablemente aprovechada. Cito de memoria y me puedo equivocar, pero sonaba parecido a esto: “We all hope that 2009 will be a year of peace in the world, and of human justice in the Middle East.” Nunca lo habré dicho suficientes veces: GRACIAS.
(Veo que este post sale con fecha dos de enero, aunque en el momento en que tecleo, y en las coordenadas en que tecleo, aún estamos a primer día del año. Pero tanto da.)