McGonagall, segunda parte
November 17, 2006
Lo importante es participar. Incluyo aquí (en los comentarios, como suelo) copia de mi contribución, que ya cuento con que probablemente será descalificada, al cuarto tema: pero, ¿quién me puede discutir a mí si mi manera de rendir homenaje a la Reina Dido es ésta?
(Ayer le decía a alguien, al respecto de este certamen, que se me había ocurrido alguna maldad
)
Copyleft José Luis Balcázar, 2006; dominio público, licencia “Share-Alike” de Creative Commons.
November 17, 2006 at 1:38 pm
ETERNO HONOR Y DULCE GLORIA A LA VENERADA
REINA DIDO, INSIGNE FUNDADORA DE LA MUY NOBLE
Y (CASI) SIEMPRE VICTORIOSA METRÓPOLI DE CARTAGO
Aunque él juegue con cláusulas extrañas,
aunque a Miller le robe las ideas,
aunque me le dé un corte que no veas
conversando delante de unas cañas,
aunque él sepa que todo son patrañas,
y que Dildo jamás se folló a Eneas,
observa ahora, presa de unas feas
dudas que le corroen las entrañas
-contemplación que oprime el solar plexo-
una fotografía en tonos sipia:
la búsqueda, sin éxito, de un nexo
-ya se refieran a arte, ciencia o sexo-
entre verbos que halló por serendipia:
el poeta no rima; sólo ripia.
November 17, 2006 at 1:39 pm
Por cierto, excepcionalmente alguien podría necesitar algo más de información sobre Henry Miller (baja hasta el final de la página); y es absolutamente voluntaria, y no una errata, la “l” extra que transforma el nombre de la Reina en otra cosa.
November 17, 2006 at 6:23 pm
Ya me gustaria a mi saber como es el color sipia ese, tu…
November 17, 2006 at 6:25 pm
Esto sin acentos queda como que fatal… pero que se le va a hacer!
November 20, 2006 at 2:34 am
“Sipia” ya se yo que es una catalanada, suponia que ya se entendia lo suficiente…
November 20, 2006 at 6:54 pm
No conozco el vínculo entre Henry Miller i la reina Dido.
Dido, la pobre, con la de follones que tuvo, cuales más puede haberle asignado MIller?
November 20, 2006 at 7:21 pm
Tendras que copiar tu aportación al McGnagall en el Blog de K, no? Yo he intentado hacer mi aportación…
Me sorprendería que alguien escriba algo peor, ni siquiera rima…
;-]
November 21, 2006 at 9:18 am
Bon dia, venia a agradeceros perosnalente a ti y a tu corresponsal volante vuestro interes y participación en los Mcgonagall.
Respecto a esa maldad que hablas, quiza algun dia te decidas a compartirla con nosotros; aunque… ¿no es suficiente maldad hacer publicidad del certamen?
…siento algo diferente a alborozo,o a un secreto gozo, más bien un ligero embarazo… al pensar… qué pensará… cualquiera que en el k-space entrara… (Era este un espacio natural, hasta ahora para publico familiar, sitio sencillo donde los alla… de naturaleza ya no muy limpia e impoluta, pero ahora…)
… y se tropezara con tamaños exabruptos, atentados a la gramática, la ortografia, la sintaxis, la rima, la métrica, la prosodia, y la estética… y seguro que aqui, entre todos, debemos atentar a muchas otras cosas más, que mi ignorancia no alcanza si quiera a detectar, ainsss… Y ademas, nunca hubo por el k-space tal colección de verbos soeces… la temática sexual esta arrasando, no se que debe estar pasando … Creo que voy a poner un cartelito advirtiendo que la dirección no se hace para nada responsable de los contenidos de los Mcgpoemas…
Un beso virtual desde el K-space y cuidaros mucho de lso cazadores de malos poetas, K
November 30, 2006 at 2:05 pm
[...] Como continuación de McGonagall, segunda parte (y primera), hoy doy por finalizadas dos contribuciones más a tan excelso certamen. [...]
December 11, 2006 at 1:09 am
[...] En una memorable gala, han sido entregados los premios del certamen McGonagall; acompañe a mis calurosas felicitaciones a los demás ganadores, mi diploma como favorito del jurado en la categoría “Libre”, obtenido con la contribución que, en forma de soneto, aparece aquí. En cuanto a la gala propiamente dicha, vívela (o revívela) aquí. [...]